CITAS PROVERBIALES por FEVALE
EL ARREPENTIMIENTO
Desde la privilegiada atalaya que proporciona el paso de los años, he logrado entender que el arrepentimiento más cruel e insidioso no procede de las cosas que hayas podido hacer mal sino de las que has dejado de hacer.
EL DESTINO
LA INFELICIDAD
Puede que no tenga las condiciones idóneas para ser una
persona feliz pero lo seguro es que no tengo derecho a
ser una persona infeliz.
LA CONVIVENCIA
LA NOSTALGIA
La nostalgia funciona como
ciertas especias, en pequeñas
dosis nos hace revivir cálidos
sentimientos del pasado, los
cuales deben quedar ahí, en el
recuerdo.
Si se descontrola, la nostalgia
troca en melancolía, ésta en amargura y puede ser
antesala de la depresión.
EL CONSUELO
El calor del consuelo a un familiar o amigo
ante la desgracia se pierde rápidamente si no
va envuelto con el manto de alguna solución o
remedio.
LA SUERTE
La vida está en gran medida
regida por la suerte o azar, pero
al ser éstos últimos tan
caprichosos e imprevisibles
haremos bien en modular su
alcance mediante el rigor, la
previsión, conocimiento y acaso
el comedimiento en nuestras
acciones.
LA DECISIÓN
Como dijo Benjamín Franklin, padre de la
nación norteamericana, la peor decisión es
la que no se toma.
Vivir supone una
continua toma de decisiones y esto
conlleva elegir y por tanto sacrificar algo.
Pero es mejor tomar decisiones(aunque no
siempre sean acertadas) que esperar que tu
vida se vaya por el sumidero de la
indolencia.
EL PROBLEMA
Si tu problema tiene solución, no te
preocupes, no es tal problema y si no la
tiene, tampoco te preocupes, pues ya ha
dejado de serlo.
EL CAMINO
No debemos dilapidar el presente ni convertir el
futuro en obsesión, el premio no hay que
buscarlo sólo en la meta, la verdadera
recompensa está en disfrutar el camino.
LA APTITUD Y LA ACTITUD
Algunos confunden la aptitud con
la actitud, indudablemente la
primera es importante en el arduo
camino de la vida pero sin duda el
éxito en ésta vendrá de la mano de
la segunda.
LA FELICIDAD
Felicidad, esa deseada sensación mágica tantas veces
definida y otras tantas frustrada e incomprendida.
Sin duda, es el fin último vital de todo ser humano.
Nos afanamos en su búsqueda fanática, cual santo
grial, sin advertir que ese estado mental y físico no
puede ser permanente ni muy duradero ya que el
concepto se desvirtuaría y pasaría a ser otra cosa tal
como bienestar interior, paz mental…
La felicidad está formada por aquellos momentos
exquisitos que representarían los puntos culminantes
del diagrama en zig zag de la vida y por eso son tan
valiosos y perseguidos, porque se viven con la
intensidad del orgasmo sexual y todo aquello que es
explosivo se consume pronto y en esa fugacidad
arrolladora es donde radica toda su riqueza.
Cuando alguien me pregunta si soy feliz respondo
que he aprendido a no ser infeliz y a preparar mi
espíritu para cuando se abra la espita de los
momentos felices, poder disfrutarlos.
Las personas más afortunadas por el azar del destino
tratan siempre de buscar esa escurridiza felicidad,
las tocadas por el infortunio -en la mayoría de los
casos-no les queda otra que luchar contra la
infelicidad, asunto diferente a la búsqueda de
aquella, aunque no por ello incompatibles.
LA INGRATITUD
El desasosiego que nos provoca el desear cosas que no tenemos
procede del NO agradecimiento por las que poseemos y comúnmente
no valoramos.
El gran secreto del bienestar personal radica en el equilibrio entre
conseguir valores y objetos a los que aspiramos sin menospreciar los
adquiridos con las limitaciones que la suerte o el destino nos
imponen.
La Ingratitud al final es fuente de infelicidad.